Nueve de cada diez personas con perfil en alguna red social es seguidora de alguna marca. Y una de cada cinco, además, se comunica con ella a través de este medio. ¿Sigues pensando que no es importante tu presencia en redes sociales?

¿Eres de los que piensan que las redes sociales son cosa de adolescentes y que nada tienen que ver con tu negocio? Quizás deberías echar un vistazo a algunos de estos datos…

Según un reciente estudio de la plataforma iAdvize, unos catorce millones de españoles tienen perfiles en, al menos, un red social, y, de todos ellos, el 89% es seguidor de alguna marca, y la mitad, de cinco o más. Esto sucede porque, desde 2012, el crecimiento del porcentaje de personas que se comunican con empresas a través de las redes ha ido creciendo un 10% anual, tal y como confirma un informe de la norteamericana Sprout Socialfan-redes-sociales

Por si esto no fuera suficiente, el Estudio Anual de Redes Sociales que periódicamente realiza IAB_Spain, constata que uno de cada cinco internautas participa en concursos, comenta los productos y habla de sus compras con frecuencia.

¿Crees, aún así, que las redes sociales no van contigo?

Seguimos… Uno de cada tres internautas confía más en las marcas con presencia en redes sociales que en las que no están en ellas. En cambio, sólo un 4% desconfía de las empresas sin perfil.

Además, la publicidad se percibe como muy amable y poco invasiva en estos medios. Incluso más de la mitad de los usuarios aseguran que les parecen bien los anuncios en redes sociales por parte de las marcas, al considerar que les aportan información, y sólo un 9% la rechaza.

Por eso es tan importante que estés presente en redes sociales, y que lo hagas siguiendo una estrategia, de la mano de profesionales como nosotros.

 

Tengo una empresa. Quiero parecer innovador, y me creo una paginita en Internet. Ya cumplí. Este planteamiento es totalmente erróneo, aunque muy común. Hoy día, no basta con tener una web. Es importante el qué pero también el cómo. Aquí te explicamos por qué.

Aunque el nacimiento de las web se remonta estrictamente a 1990, y su uso público a 1993, todos tenemos la sensación de que Internet existe “desde siempre”. Esto se debe a la rapidez con que se mueven las nuevas tecnologías, y es, justamente, esa misma rapidez, la que hace que lo que ayer valía, hoy no sea suficiente.

Las administraciones –todas, desde las europeas hasta las locales– han hecho un gran hincapié, en los últimos años, en la necesidad de que las empresas cuenten con páginas web. Fue casi una obsesión que ha dado sus frutos… Pero, al igual que sucede con éstos, y por continuar la metáfora, no es lo mismo una fresa de invernadero que un fresón cultivado con esmero bajo el sol de Andalucía. Por eso, nos encontramos con que en España, el 75% de las empresas cuentan con página web corporativa, un porcentaje superior al de Italia o Francia… Pero, ¿son útiles sus webs? En muchos casos, tenemos nuestras dudas. En una web, como en todo, la calidad es fundamental. Y su peso, a la hora de obtener resultados, es cada vez mayor.

Exito-en-internetComo empresario, lo primero que debes preguntarte es “¿Para qué quiero yo estar en internet?” Las respuestas pueden ser variadas pero, sin duda, se podrían, todas ellas, resumir en un objetivo: vender. Toda acción de marketing persigue el éxito del negocio, y éste se mide en beneficios.

La página web no deja de ser tu escaparate. Y, como todo escaparate, necesita visibilidad. No puedes pretender que la gente aterrice en tu web porque sí. Primero, debe conocer tu existencia y lo que haces; segundo, debe llegar a ti fácilmente; y, tercero, debe encontrar allí lo que busca, satisfacer sus expectativas. Es decir: tu web debe ser un escaparate visible, bonito y claro, que no conduzca a confusión.

De ahí la importancia cada vez mayor que se da a los contenidos, entendiendo, por estos, tanto textos como fotografía. Unos y otros son cada vez más valorados por los buscadores, pero no se trata de algo caprichoso, sino que responde, realmente, a que también es el contenido lo que retiene a quien visite tu web o, por el contrario, les haga huir. Pensad en vuestras propias experiencias: ¿No resulta, cuando menos, desalentador, llegar a una página buscando algo determinado y encontrarte algo que no tenga que ver, o que sea confuso, o desordenado?

Por lo tanto, debemos cuidar el contenido de nuestra web, no sólo para que sea de calidad, sino también –y sobre todo– para que sea único. En Internet no valen las camisetas de los grandes almacenes; sólo las camisas a medida. Si eres uno “del montón”, Google te colocará con los del “montón”. Si eres diferente y único, estarás donde quieres estar.

En próximas entradas hablaremos sobre en qué consiste esa originalidad de los contenidos, y cómo se pueden complementar con otras herramientas del marketing digital.